miércoles, 25 de agosto de 2010

Si supieras lo que callo
Lo que guardo por callar
Esforzado por parecer indemne
Por no admitir que cada sonrisa tuya es un puñal
Que me parte en dos, que me libera
Por que las horas en la ausencia de tu risa contagiosa
Son océanos de tiempo agotado, que cada silencio
Es condena, que cada susurro es caricia
Si supieras lo que me esfuerzo por no parecer derrotado
Ante tus ojos de niña y no creer
Que cada palabra que escribes es un mensaje cifrado
Que de alguna manera me busca
Lo que me esfuerzo en creerlo y no creerlo
Y en ese abismo, donde todo es incierto
Alumbro fantasmas con rostro de verso
Que pretenden llevar tu nombre y no llevarlo





9.

Tengo demasiados años a la espalda
Demasiadas arrugas en los ojos
Demasiados huecos en el pecho
Demasiadas cicatrices en el cuerpo
Demasiados cadáveres en el armario
Demasiados números rojos de saldo
Demasiados fracasos en mi cuenta
Demasiados desnudos de incógnito
Demasiadas pesadillas en mis sueños
Demasiados retos inconclusos
Demasiadas sombras por los rincones
Demasiadas huellas a mi paso
Demasiados rostros que me observan
Demasiadas canciones de amor sin esperanza
Demasiadas promesas que he roto
Demasiados ecos en la distancia
Demasiados versos en recámara
Demasiadas balas con mi nombre
Demasiados pájaros en la cabeza
Demasiada cabeza en otra parte
Demasiadas ganas estrelladas
Demasiada sangre derramada
Demasiadas razones para perderte













10.

Volveré a preguntarte otra vez
Cuando estés desnuda
Si me sigues queriendo como ayer
Volveré a preguntarlo, lo sabes
Diez minutos después
Quizá mañana, también, vuelva a preguntarlo

Importará poco tu respuesta
Si dices que sí o dices que no
Lo preguntaré de nuevo

Son las palabras en tu boca
Los secretos de tus labios
No lo que dices
No lo que callas

martes, 24 de agosto de 2010

6.

En mi caso, te aseguro
Que solo sé amar de una manera
Amar despacio, sin prisas, mirando a los ojos
Deteniendo segundos en el reloj
Volviendo horas los minutos
Haciendo prisionero al tiempo entre mis manos
Entre mis labios…
Y guardando cada brizna de tu aliento en el bolsillo

No miento
Sólo sé amar de una manera
Amar volando, furioso
Amando a bocados y a sorbos
Amar sin saldo y sin contrato
Amar, puedo amar sin horarios
Sin tregua, sin pausa
Sin paradas ni estaciones
Amar a corazón desnudo
A brazo partido
A pecho abierto

Amar delirando

Amar desbocado
Amar en el cielo
Amar en el barro
Amar en la Luna y en las nubes
Amar, amarte, amarnos
En primera persona (de la voz activa)
Sin segundas lecturas ni letra pequeña
A renglón seguido, sin puntos y aparte

Amar, amarte con los ojos, con las manos
Sin ojos y sin manos
Con la vida que me reste, con el último latido
Con el corazón en la mano, en un puño
Y en tus labios

Amar desnudo, vestido
Amar mojado
Amar, amando
Amar hasta el resuello
En mayúsculas
…y en verso

Amarte a gritos
Aunque no pueda gritarlo





7.

Te odio tanto y de tal manera
Que no puedo imaginar la vida
Si no es odiándote

A todas luces te odio y a escondidas
Con la luz apagada, te odio
A vueltas, para que no lo sepas
Y no sospeches

En la distancia te odio, con intensidad inaudita
En presente y pasado, te odio

Odio tu pelo y tus ojos
Tus hombros y tu ombligo
Te odio desde el cuello a los tobillos

Hasta agotar mi pensamiento, te odio
Te odio por encima de lo razonable
Te odio en lunes
En martes
En vísperas y festivos, también te odio

Te odio al encontrarte y más aún al despedirte
Me esfuerzo por entender por qué te odio
Y es un odio incomprensible

Pero te odio
Te odio y me quema la sangre
Te odio y me duele la vida

Te odio, te odio, te odio
Porque no puedo odiarte

Te odio porque de no hacerlo
Estoy perdido

lunes, 23 de agosto de 2010

No me odies por lo que voy a decirte:
Tu sonrisa resulta imprescindible
Y observa que no he dicho «me» resulta imprescindible
Lo es
Es un hecho comprobado, casi científico
Expertos de todo el mundo, desde sus doctas cátedras
Con sus doctos estudios, en sus doctas reuniones aseguran que
Cuando tú no sonríes…
Una estrella se apaga en el cielo
Una canción pierde su estribillo
Peter Pan se encuentra una cana
Y un sapo sigue siendo un sapo
A pesar del beso
El Príncipe Azul se vuelve gris sin saberlo
Una mariposa se convierte en gusano
Y un cisne regresa a ser un feo pato
Dicen, han podido constatar, que a veces, incluso
La tinta se seca en la pluma del poeta
Que el primer beso se vuelve el segundo
Que dos se hacen multitud sin compañía
Que el Viernes regresa al Lunes de un plumazo
Hay alguien que espera que sigue esperando
Hay alguien que despierta soñando despierto
Un punto y seguido se queda en «aparte»
Un truco de magia revela su truco
Y un niño se vuelve un adulto

Sin embargo, todos ellos afirman seguros
Sin razón al equívoco
Que cuando la sonrisa vuelve a tus labios
Sucede sin razón aparente
Que en algún lugar del mundo
Amanece.

sábado, 21 de agosto de 2010

Heridas de Poeta

Somos extraños… los poetas
Siempre dispuestos a mentir cuando lo necesitamos
Con la verdad en los labios cuando es innecesario
Se nos envuelven las palabras en los ojos
Con doble filo y mascarada
Y decimos «no» cuando el «si» ahoga tan profundo y se clava
Sabemos caer en emboscadas
Calculadas a destiempo, siempre inútiles
Y cometer el mismo error todas las noches.

Somos especialistas del disparo franco a retaguardia
Sin más objetivo que nuestros miedos
En negar la evidencia mundana y escondernos
Como niños
En la excusa
A la sombra del escombro de un beso
Robado al calor del vino.

Somos extraños, los poetas
Tú y yo somos extraños
Extraño el mundo que imagino
Más allá de las ventanas del tiempo

Somos extraños a la intemperie y a corazón desnudo
Tan extraños
Y tan esquivos
Que se nos pierden los ojos mientras vuelan

No existe manual o mapa de carretera
Ni diccionario bilingüe para nuestros latidos
Ni se regalan oídos de madrugada
Hablamos por boca de otros para no hablar a la cara
Somos extraños. En todos los sentidos, un poema
Arañazo anacrónico que sangra
Incontestable habilidad para el alarido
Y la caricia

Colgados de las manos somos
Ecos del niño que fuimos
Agarrados en la desesperación del abandono
Cuando el tiempo inexorable cuenta días y nos separa
Cuando el abismo toma cómputo de calendario
Esperamos como un milagro mentir de nuevo, si hace falta
Tejiendo el velo que empañe la verdad que rehuimos

Sentir con dolor es nuestro castigo
Cada segundo y amar sin reglas
el privilegio prohibido inconfesable
Sigo apostando el corazón a la misma carta
Tantas veces vencida de antemano
Cuando el premio se antoja imposible
Y apostar
Es seguir vivo




Epílogo de un verso

El sueño, la aspiración máxima, tiene alas
Vuela y desciende en picado.
La utopía es siempre la misma.
Apostar la suerte al diablo y la tuya conmigo
Sumar heridas es un deporte admitido
Para un corazón en las trincheras

Sólo existe un cielo para un poeta
Somos extraños, hay que admitirlo
Dejar abandonada el alma en unos labios
Que busquen ser sepulcro de los míos.





Te esperé paciente en el andén del tiempo
Con tu sonrisa a estrenar recién encontrada
Te esperé paciente más allá de las horas
Donde la madrugada se vuelve aún más madrugada
Y el silencio es melodía de piano al viento

Te esperé por los rincones lóbregos de la soledad caníbal
Nunca más soledad que en tu ausencia
Cautiva en tu sonrisa, recién encontrada,
silueta insomne, de sueño despierto
durmiente de incógnito que juega a creerse imprescindible

huelga decir que nunca volviste

jueves, 19 de agosto de 2010

Todas han tenido tu rostro, todos mis versos han sido tus versos


Todas han tenido tu rostro...
Sus ojos han sido siempre tus ojos
Sin saberlo, he besado siempre tus labios
He acariciado siempre tus cabellos
En otros rostros, otros ojos, en otros labios
que no eras tú.

Siempre has sido tú sin serlo
Siempre he buscado tenerte sin ser tú
Latir en tu latido, sin ser tú
Sigo durmiendo en tu pecho cada noche,
he jugado a bailar con tus dedos
un tango de arrabal desesperado
He seguido la sombra de tus labios, sin ser tú.

Sin ser tú, has sido todas y ninguna
ninguna tú y todas siempre
como retazos de agua-tinta sobre los charcos

Nunca tú y siempre...



He hecho tantas cosas que no he hecho…
Enredarte en mis manos, que no son mis manos
Nacerte en mi boca que no es mi boca
Vestirte en mis ojos, que no son mis ojos
Todos mis versos han sido tus versos

Te pienso con un alma y no es mi alma
Susurro en labios sin ser mis labios
Caricias de mis dedos sin ser mis dedos
Llorada en mis lágrimas sin ser mis lágrimas
Te he besado con besos que no son los míos

Con voz que no es mi voz yo ya te he dicho
Palabras sin palabras con la mirada

Dos pequeños impulsos

Hay veces…
Que el sol es nieve
Que la nieve es aire
Que el aire es beso
Que el beso es cuento
Que el cuento es breve
Que lo breve es bueno
Que lo bueno es dulce
Que el dulce es sueño
Que los sueños ocurren
Que ocurre un milagro
Que el milagro es un árbol
Que el árbol crece
Como crece la hierba
Y la hierba es verde
Como verde es la tierra
Y la tierra son tus ojos
Y tus ojos son magia
Y la magia es hechizo
Y el hechizo eres tú.







Yo solo escribo…
Estos versos nocturnos son sólo eso
Palabras que cruzan el viento
Yo solo escribo
Hace tiempo que dejé de saber
Si lo lees
Si los esperas
Si las mañanas son más frescas porque te escribo
Si hay más sonrisas en tus labios porque te escribo
A todo nos acostumbramos
Quizá también a los versos y por eso
Aunque ya no te sorprendan
Yo solo escribo
Pocas cosas más sé hacer
Que recordarte que existo
Que existes en ellos
Que me acuerdo
Que al otro lado quizá, sin saberlo
Alguien espere las rimas que hago
Sólo por esperarlo
Sin más motivo
Apenas buscan el aplauso
Son versos sin pretexto
Son simples saludos en la lejanía
Del espacio
Son sólo golpes en la espalda
Un mero «aquí sigo»
No sé si me odias por ello
Si te alegra saberlo
Pero los versos tienen valor por sí mismos
Por eso
Yo solo escribo
«Ojalá no acaben nunca» dijiste
En otro tiempo y lugar me confesaste:
«Los necesito»
Por eso
Yo solo escribo
Me olvido de todo
Y escribo

martes, 17 de agosto de 2010

Merecemos...


Merecemos hablarnos…
Al fin, cara a cara, sin testigos
Ni trampas, desnudos frente al mar
de la conciencia, sin prisas
sin pausas

Merecemos sabernos…
En los ojos del otro, llorar si tal caso
Saber que estamos rotos por dentro
Y curarnos
Despacio en el viento
Sin disimular los abrazos, con la frente bien alta
Por si el tiempo pasa a ras de suelo
Sin vernos
Por eso…

Merecemos vernos…
Al otro lado de los espejos
Donde podamos cabalgar sobre hojas de otoño
Sin manos, ni pies, ni sentido
Ni causa, ni razón, ni vértigo
Ni nada.

Merecemos buscarnos
En la soledad de las noches de madrugada
En los campos de trigo
En el sol del alba
Con arañazos en la espalda
En versos prohibidos
y melodías de gaitas
En las sombras oscuras del alma
En el ayer, en el hoy y en mañana

Merecemos lucharnos
Pelearnos a muerte,
Porque importa que me importas
Porque te importo un poquito
Porque la lucha es larga
Y también hermosa
Porque el tiempo se agota sin nosotros
Porque vale la pena
Morir por la causa

Merecemos tenernos…
Confiar que se puede atrapar una estrella
Con las manos desnudas
Viajar en el tiempo y espacio de tu nombre
Sin más tesoro que nosotros sin secretos
Sin más pago que los besos que te robo
En las bambalinas del teatro de tu cuerpo
Lo merecemos

Merecemos hallarnos
Fingirnos humanos. Creer que podemos
Intentarlo
Bucear en la sangre que perdemos
Saber que estamos para el otro
No una, ni cinco
Hallarnos, de nuevo, como niños
Con corazones nuevos y labios nuevos
Con las manos a estrenar llenas de abrazos
Con los ojos a estrenar llenos de besos
Con el tiempo a estrenar
para nosotros

Merecenos besarnos…
Sin fingir que nos besamos
Solo hacerlo
Sin intermediarios
Sin espectadores ni colas de autobús
Para los besos
Sin cuestionarlo
Solo hacerlo
Cerrando los ojos y despacio
Morir en cada beso y el primero
Sentir que se va el alma por los labios

Merecemos darnos
Sin pagos a contrarrembolso ni saldos
Solo darnos
Hasta el último hueso de nosotros
Hasta el fin del mundo si es necesario
Y gritarlo
Sin miedo, ni cláusulas
Sin esconderlo
Hasta agotarnos

Merecemos conquistarnos
Levantar la bandera en la espalda del otro
Levantar un fuerte apache para escondernos
Poco a poco, sin cansarnos
Sin mentirnos, sin saberlo
Como en un descuido, enraizarnos
Porque eres luz y yo soy fuego
Porque eres nieve y te derrito
Sin alcohol ni excusas
A campo abierto
Armados hasta los dientes de caricias y susurros
A contraluz en las ventanas
Y perdernos

Merecemos entregarnos
Sin miedo a morir en el intento
sin bote salvavidas que nos frene
sin vendas en los ojos para los ojos
sin huecos en el pecho sin latidos
entregarnos
a cien, a mil por hora
con toda la vida en un segundo
en este segundo
sin miedo a estrellarnos para no estrellarnos
morir de antemano para no morirnos
fundirnos las manos para no estar solos
entre un mar de desconocidos
Por eso…
También…

Merecemos querernos
Dejarnos querernos
Decirnos te quiero
Querer que queremos tenernos
Tener que querer que te quiera
Solo querernos
Sin más palabras que dos palabras
Sin más sentido, sin más pretexto
Gritarlo, sufrirlo, buscarlo, pelearlo,
Decirlo sin miedo
Solo querernos
Y quizá una mañana
El sol nos dé una alegría
El mundo se vuelva más amable
Y nos digan
Se quisieron, se vencieron
Se lucharon, se encontraron
En el camino de vuelta
Se tuvieron
Con el último aliento
Se besaron
Abrazados sin manos en el tiempo

Merecemos amarnos.